Telegestión de la sectorización de redes agua potable

  • ¿Qué es la sectorización?
  • Esquema de principio
  • Las aportaciones

La preservación de los recursos de agua, el control de los volúmenes que circulan en las redes, la detección de fugas, el ahorro y la reducción de los volúmenes de agua no facturada forman parte de las preocupaciones diarias de los explotadores. La sectorización de las redes ofrece una respuesta eficaz a este reto permanente. 

 

 

El principio de sectorización consiste en medir el agua potable puesta en distribución, así como el agua fuera de la red (agua facturada) y dividir la red en sectores homogéneos (500-3000 abonados). El volumen de agua también se mide a la entrada y a la salida de cada sector para mejorar el conocimiento de la red. La lectura de contadores a través de los data loggers SOFREL LS permite detectar rápidamente la aparición de una fuga y orientar a los equipos de mantenimiento de la red hacia el sector correspondiente.

Los datos y los cálculos (caudal medio, mín./máx., noche) establecidos por el data logger, se transmiten regularmente por la red GSM/GPRS a los sistemas centrales para análisis. La explotación diaria de los datos de sectorización obtenidos por la telegestión se ha convertido una clave ineludible para reducir las pérdidas de agua y mejorar el rendimiento de las redes.

 

Lectura de los contadores de sectorización

Las redes de distribución de agua potable están cada vez más instrumentadas. Según la amplitud de las redes y el número de sectores, los puntos de medición pueden plantear problemas de accesibilidad. La optimización de los costes de transmisión y la autonomía de funcionamiento durante varios años permiten a los data loggers SOFREL LS liberarse de este problema de alejamiento. La lectura de los índices de contadores o caudalímetros se completa con la transmisión de cálculos y medidas como:
 
  • los volúmenes diarios puestos en distribución en la red,
• los volúmenes nocturnos según intervalos horarios,
• los caudales mínimos, máximos y medios,
• las medidas de presión, etc.

 

Estos datos permiten tener una visión permanente y a distancia de los volúmenes de agua que circulan en los diferentes sectores de la red y reducir los costes de explotación (eliminación de las lecturas manuales). Los clientes denominados “grandes consumidores” tienen una gran influencia en la red de distribución. Por tanto, la lectura de contadores y la toma en cuenta de sus consumos son necesarias para el diagnóstico de la red.

 

 

Detección de fugas de agua

El data logger SOFREL LS registra las 24 horas del día el caudal del agua que circula por los diferentes sectores de la red. Los cálculos realizados in situ por el data logger, en particular los caudales mínimos o de noche, son des indicadores clave para la detección de fugas . Una vez transmitidas estas informaciones al sistema de centralización, es posible analizar la evolución en el tiempo y cotejar los datos de cada sector para detectar eventuales fugas en la red.
 
Con objeto de garantizar una reactividad óptima en caso de detección de una fuga, es posible definir umbrales para la vigilancia de las medidas y de los caudales medios. La superación de uno de estos umbrales, sinónimo de fuga de agua en la red, activa la emisión de datos hacia los puestos centrales y de un mensaje de alerta hacia un teléfono móvil. Herramienta para la detección de fugas, el data logger GSM/GPRS SOFREL LS permite  limitar las pérdidas de agua y contribuye considerablemente a mejorar el rendimiento de las redes.

 

Diagnóstico de las redes de agua potable

El data logger SOFREL LS ayuda al explotador en su procedimiento de diagnóstico y análisis de la red. La medida de presión en el conducto permite detectar anomalías de red como las sobrepresiones. En caso de variaciones importantes en algunos sectores de la red, LS alerta inmediatamente al sistema central y envía un SMS de alarma. El análisis de las presiones que se ejercen en la red, asociado al diagnóstico del conjunto de los sectores, permite tomar medidas correctivas para evitar roturas en los conductos y reducir el caudal de fugas difusas.